Caso de éxito de afectada en proceso de recuperación de TOC Puro

Psicólogo Alejandro Ibarra TOC Puro

Testimonio de afectada en proceso de recuperación de TOC Puro

Este es el testimonio de una paciente con TOC que esta siendo tratada en nuestra consulta, espero que a través de ella podamos llegar a mas afectados y podamos realizar cada vez mas diagnósticos a tiempo.

Esta chica es ejemplo de un diagnóstico temprano. Agradezco infinitamente su testimonio.

Gracias A.P. Recuerda que NO HAY trastorno obsesivo compulsivo que no pueda tratarse.

«Mi experiencia con el TOC»

Soy una chica de 28 años y padezco TOC desde hace 7 meses.

Quiero compartir mi experiencia porque creo que puede servir de ayuda a aquellos que también lo sufren o a las personas que aun no se han decidido a buscar ayuda profesional.

Me gustaría empezar contando como apareció el TOC en mi vida. Nunca había padecido este trastorno y tampoco sabía que existía hasta que apareció la ansiedad.

Primero llegaron los mareos por lo que asistí al médico y me diagnosticó agorafobia y a ello le siguieron los ataques de pánico, temblores, crisis nerviosas, angustia, sensación de vacío e irrealidad, despersonalización y muchos otros síntomas horribles los cuales fui venciendo a base de cabezonería mía por pensar que la ansiedad no iba a paralizar mi vida pero lo que no era capaz de superar era la inmensa tristeza y desesperanza a la que la situación me había conducido y un día de buenas a primeras me vino un mal pensamiento en un momento de debilidad absoluta.

Así empezó mi TOC. Desde ese día y por un simple pensamiento mal interpretado o al que le di demasiada importancia, mis obsesiones empezaron a crecer ocupándome las 24 horas del día, anulándome por completo en todos los campos de mi vida.

No salía, no hablaba, casi no dormía, solo pensaba quedándome atrapada en unos pensamientos que iban totalmente en contra de todos mis principios y valores pero de los que no podía desprenderme y que estaban acabando completamente con mi vida.

Quiero decir que mi TOC es de tipo obsesivo puro por lo que en resumidas pasaba las horas negando los pensamientos, intentando resistirlos, rebatirlos o buscándoles algún sentido. Era una avalancha de pensamientos, imágenes y sensaciones que llegaban sin yo querer que eso pasara.

El error era no saber que todas horas de intentar pararlos no hacían más que fortalecer mis obsesiones y así fui dándoles credibilidad y creyendo que todos esos pensamientos me definían como persona hasta creer que era la peor persona sobre la tierra.

Ya no veía un futuro para mí y a penas reconocía en mí la persona que siempre había sido antes de esto. La esperanza de volver a ser feliz y tener una vida normal era nula.

Entonces asistía a consulta de una psicóloga que no me ayudó en absolutamente nada. Hacíamos terapia hablada que no me llevó a ninguna mejoría. Nunca me mencionó el TOC y cada vez estaba peor y pensaba que simplemente me estaba volviendo loca.

Por ello, como consejo, me gustaría decir que es importantísimo que una vez toméis la decisión de empezar la recuperación estéis seguros de que el profesional al que vais a acudir sea especialista en Trastorno Obsesivo Compulsivo y sepa trataros de forma correcta. No tengáis reparos en hacer las preguntas que necesitéis para estar conformes o en preguntar que métodos de terapia utiliza para el TOC.

Tener confianza en quien va a ayudaros es la base para comenzar el camino.

Decidí dejar de acudir a la consulta de aquella psicóloga pero pese a que me daba vergüenza y miedo contar lo que me estaba ocurriendo no iba a quedarme sin hacer nada para pararlo. No me resigné, ni me encerré en mi misma compadeciéndome y dejando que mi propia cabeza me consumiera así que cogí el toro por los cuernos y me puse en marcha buscando a un profesional cualificado que verdaderamente pudiera ayudarme.

Así di con Alejandro Ibarra, enorme profesional al que le debo la vida precisamente porque encontrarle fue el principio de volver a recuperarla.

Fue un alivio para mí que alguien pusiera nombre a lo que me pasaba y me explicara sobre el trastorno, saber que es más común de lo que se piensa y que no estamos solos.

Es importante saber que en el momento en que encuentres al profesional adecuado y estés dispuesto a dar todo lo que exige la recuperación habrás dado un paso gigante.

No debemos tener miedo a abrirnos totalmente y contar absolutamente todo a quien nos va a ayudar. El no va a juzgarte. La confianza entre el profesional y tu es primordial para una buena comunicación y resultados.

No voy a mentir, no es fácil puesto que debemos enfrentarnos a todos nuestros miedos.

Desde el principio empecé a dar todo en cada sesión a la que acudía una vez por semana (ahora acudo cada dos) y a seguir todas las pautas marcadas así que comencé a exponerme a todos mis miedos, progresivamente dejé de realizar los rituales que hacía para “hacerme sentir más segura” y que no servían para nada. Al principio me sentía totalmente desprotegida y lo pasaba realmente mal pero dejé de hacerlos con voluntad, puse todo mi esfuerzo en hacer oídos sordos a todo eso que rondaba mi cabeza, parecía imposible pero con práctica y tiempo se consigue, me fui exponiendo a los objetos y situaciones que me angustiaban y me creaban miedo e inseguridad y pasito a pasito durante todos estos meses he ido siguiendo al pie de la letra cada una de las indicaciones.

Y volví a ver a luz. En estos momentos no estoy totalmente recuperada pero pienso que estoy, al menos, a un 75%. Y sí, siguen llegándome pensamientos pero aislados y el malestar que me causan es bajo. Tal como llegan se van. He recuperado mi vida al 100%, vuelvo a ser la persona alegre que era, he vuelto a sonreír y a hacer las cosas cotidianas que antes me parecían imposibles.

Es importante perder el miedo, creo que es la clave para superar cualquier obsesión. Cuanto más miedo más lo alimentas. Solo hay que dejarla que fluya e intentar no prestar atención. Comprender que esos pensamientos involuntarios no nos definen y que todo el mundo tiene miles de pensamientos e ideas diarias, lo importante es la manera en que nosotros las tomamos e interpretamos.

Yo estoy tomando medicación para la ansiedad durante el proceso aunque creo que no me ha influido en el TOC. Así que no pensemos que la medicación es el milagro que nos sacará de esta, puede ayudarnos pero es necesaria la terapia adecuada y mucha fuerza de voluntad.

He sufrido mucho pero puedo decir que vuelvo a ser feliz.

No nos dejemos llevar por aquellas personas que piensan que el no tiene solución: ¡SE EQUIVOCAN!

No perdamos la esperanza, no nos resignemos a vivir así porque el TOC SE SUPERA.

Y sobre todo no perdáis el tiempo, acudid a consulta cuanto antes.

Espero que mi experiencia sirva para dar ánimos a quienes lo necesitan, se que es muy duro pero os aseguro que podéis conseguirlo.

Un abrazo y suerte a todos.»

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PSINCO ALEJANDRO IBARRA- casos de éxito

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