Testimonio de afectada en proceso de recuperación de TOC de Orientación Sexual desde Canadá

Testimonio de afectada en proceso de recuperación de TOC Orientación Sexual con terapia online desde Canadá

Hola, mi nombre es Ericka y quiero contarles un poco de mi proceso de tratamiento por el TOC de Orientación Sexual:

Los síntomas surgieron con un detonante que se desarrolló por una situación en mi trabajo, y de allí empecé a ver reacciones de mis compañeros. Eso me ponían un poco incómoda y no podía entender lo que estaba sucediendo. A medida que los días avanzaba yo quería encontrarle una respuesta a esto que yo veía, pero no podía encontrar ninguna respuesta o solución, empecé a sentirme estresada, molesta, y en muchas ocasiones salía de mi trabajo frustrada. Le conté al que en ese momento era mi esposo ( porque trabajábamos juntos ) y él solo se rio y me dijo, no les hagas caso, ( cosa que para mí era muy, pero muy difícil ), no podía ignorar los gestos y tampoco podía entender a las personas. Lo peor es que todo lo que yo vivía en mi trabajo no lo podía quitar de mi cabeza , cuando yo me encontraba en casa. Pensaba siempre en eso, y me hacía preguntas; “ Porque estas personas reaccionan así? “ “que les pasaba?” etc, y eso comenzó afectarme, no solo en el trabajo si no también en casa. Pues era solo en mis pensamientos que eso estaba. Lo hablé con mis amistades y con mi madre y me aconsejaban pero no podían hacer más. Así siguió por unos dos o tres años.

Luego salí de ese trabajo y fui a estudiar. Lapso en el cual descanse por un tiempo de esos pensamientos y de lo que yo notaba. Los problemas se acrecentaron en mi hogar por otras razones fuera del contexto y en ese tiempo me separé de mi esposo. Terminé de estudiar y comencé a trabajar y no se como esto volvió a comenzar en mi vida.

Desde alli no supe más cómo salir de esta situación. Me daba vergüenza contárselo a las demás personas, porque sonaba como que yo me estaba volviendo loca, pues no sabía lo que pasaba conmigó. Esta situación solo pasaba en mi trabajo y como los pensamientos no los podía controlar, eso estaba presente 24/7en mí. Yo le quería buscar sentido ó razón pero por más que le buscaba no lo encontraba.
Me daba pena hablarlo con Los demás, y esto me aislaba cada vez más de las personas. Me hacía sentir confortable porque estaba sola con mis pensamientos.

Me acuerdo que por varias ocasiones deseaba la muerte, nunca intenté hacerme daño, pero ya no le tenía sentido a la vida, no me importaba dejar a mis hijos, ( tenía un adolescente conmigo y los tres mayores ya independientes ). Ya la vida no me importaba pero sabía que esa no era la solución y sabía que nadie tiene el derecho de quitarse la vida. Por lo tanto le pedía mucho a mi Dios su ayuda y fortaleza, sé que lo hizo aunque yo no me daba cuenta pero aquí estoy contando mi historia.

Este problema fue tomando mas, y más lugar en mi vida y mente. Comencé a sentirme angustiada, ansiosa, estresada, empecé a tener inseguridad en mi y en los que me rodeaban, también una timidez enorme, que ahora sé que no era timidez si no miedos. Esté problema ya no me afectaba solo en mi trabajo, si no que también en mi casa, en los súper mercados, autobuses, y hasta en la iglesia donde yo asisto. Fue horrible y ya no tenía paz, ya no quería tener visitas, o ir a fiestas de familia. Y los pensamientos incansables, uno de tras de otro, historia tras historia que se creaban en mi mente y siempre quería buscarle un porqué, una razón; “porqué yo estaba pasando por allí?”

Gracias a mi Dios, mi madre, supo de mi problema desde un principio y ella me ayudó mucho en cuanto a entenderme, a escucharme, nunca pero nunca me dijo: “ hija está mal”, ó “eso suena mero incoherente.“ Siempre me aconsejaba y me hacía sentir su apoyo, su simpatía por mi, y oraba mucho por mi, ella fue y ha sido siempre mi confidente, mi amiga, era a la única a la que yo le hablaba de lo que me sucedía.

Pensamientos de quitarme la vida tuve varias veces, pero siempre gracias a mi Dios, supe que no era la solución, pero si allí estuvieron una y otra vez. Hasta que un día después de 9 ó 10 años de eso uno de mis hermanos me mandó un video, de un testimonio de una persona que sufría del mismo toc que yo pero que estaba en recuperación y ya estaba bastante mejor. Mi hermano, no sabía de mi problema solo fue pura casualidad y allí pude darme cuenta qué era lo que yo tenía, y qué pasaba conmigo, y qué también había solución para mi problema.

Eso me quitó una gran carga que yo llevaba por años y al mismo tiempo me dio paz, el solo saber que era lo que pasaba conmigo y que esto tenía solución. Pasados unos meses me comuniqué por correo electrónico con el psicólogo Alejandro Ibarra y mire otros testimonios he información que él da por medio de sus videos.

Gracias a mi Dios, ya tengo 10 meses de terapia y al principio no me fue fácil, hasta ahorita aún me cuesta hacer los EPR , pero igual sigo practicando y haciéndolos aunque así me cueste concentrarme. Estaba tan contenta de los resultados de las primeras citas que pensé que en lapso de tres meses todo iba a quedar en el pasado, pero no fue así. Entendí que esto tomó años para llegar a donde había llegado el TOC, y que ahora tenia que tener paciencia porque esto iba a tomar tiempo para aprender a conectar de otra forma con mis pensamientos y las situaciones y estoy en este proceso.

Ahora, gracias a Dios y a la terapia, estoy recuperando la confianza en mi, en los demás, en mi calidad de vida con mi familia. También me va mucho mejor en la relación de la iglesia, y hasta en la comunión con mi Dios. He visto una gran mejoría en esto ultimo ya que era algo que también estaba descontrolado. La ayuda de la psicóloga Mariela Belgrave, ha sido de mucho importancia para mi vida, desde la primera cita que tuve pude sentir una confianza enorme en ella, logré encontrar al fin a alguien en quien yo podía confiar y saber que me entendería y ayudaría. A pesar de la distancia y de las inconveniencias de la tecnología, esta nos acerca. Estoy mucho mejor. terminaré el año 2023 en victoria y con ganas de seguir viviendo. Le doy muchas gracias a mi Dios, por la vida del psicólogo Alejandro Ibarra, por su esfuerzo y dedicación en querer ayudar a las personas que sufrimos de TOC. Gracias a la psicóloga Mariela Belgrave, y a todo el equipo que trabajan juntos con el fin de ayudarnos a salir realmente de este caos que no sabíamos ni cómo se llamaba y ni si tenía solución. posiblemente, ustedes lo ven como un trabajo más, pero créanme que para nosotros que sufrimos de esto es de una gran ayuda.

Para mí la terapia ha sido como una mano que se extiende para sacarnos de el hoyo donde hemos caído y que sentimos que no tienen fin y que creemos que nunca vamos a salir de allí. Les deseo una feliz navidad y un prospero año 2024. Y quiero que sepan que Dios dice que : “todo lo que nosotros hagamos para los demás, no se queda en el olvido y todo lo que Uds, hacen por cada paciente tiene su recompensa y el todopoderoso no se queda con nada” . Unos le llaman karma , llámenle como le llamen. Él nos ve y les recompensará en grande y en público. Palabras no tengo como agradecerles, creo que la salud vale más que El Oro y la plata. Solo me queda decirles que Dios les bendiga, y que los tendré por siempre en mis pensamientos y corazón. Infinitas gracias.

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PSINCO ALEJANDRO IBARRA- casos de éxito

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