Cuando alguien pregunta cómo es vivir con TOC, es fundamental aclarar que no se trata solo de tener pensamientos desagradables o repetir determinadas acciones. Y es que, cuando el trastorno avanza, las obsesiones y las compulsiones pueden ocupar una parte importante del día y condicionar decisiones cotidianas.
Por ello, es posible que tardes demasiado en salir de casa porque necesitas comprobar varias veces que todo está bien. O que necesites evitar ciertos lugares por miedo a contaminarte.
Todo esto, inevitablemente, afecta al trabajo, las relaciones, la salud, el descanso y otras actividades de la vida cotidiana. A continuación, veremos en detalla cómo es vivir con TOC y cómo afecta el TOC a las personas en la vida cotidiana.
Cómo es vivir con TOC y cómo afecta a una persona en su vida cotidiana
Uno de los puntos más importantes antes de explicar cómo es vivir con TOC, es entender que este puede presentarse de formas muy diferentes. Es decir, no todas las personas tienen las mismas obsesiones, realizan las mismas compulsiones ni les afecta igual.
Igualmente, hay etapas en las que los síntomas permiten mantener cierta normalidad y otras en las que el malestar aumenta y las actividades más sencillas se vuelven complejas.
Aún así, tiene consecuencias en la vida diaria. En los siguientes párrafos veremos algunas de ellas.
Pérdida de tiempo
Ante la pregunta cómo afecta el TOC a las personas en la vida cotidiana, debes saber que lo más evidente es la pérdida de tiempo. Nos referimos a todo el tiempo que le dedicas a las obsesiones y compulsiones.
Por ejemplo, puedes tardar mucho más de lo habitual en ducharte, vestirte, preparar una tarea o salir de casa. También es posible que repitas una acción hasta sentir que la has realizado correctamente.
Estas conductas pueden proporcionar alivio durante unos minutos. Sin embargo, la duda suele regresar y te obliga a comenzar otra vez el proceso.
Como consecuencia, puedes llegar tarde, posponer tareas o abandonar actividades porque sientes que no tienes tiempo suficiente para hacerlas como necesitas. Las obsesiones también pueden ocupar tu atención mientras trabajas, conversas con alguien o intentas descansar.
Por tanto, la pérdida de tiempo no siempre se produce por una compulsión visible. Rumiar, analizar, recordar o intentar resolver mentalmente una duda también puede consumir varias horas del día.
Aislamiento
Por otro lado, al analizar cómo es vivir con TOC, nos lleva a pensar en el aislamiento que genera. Es decir, puede llevarte a reducir el contacto con otras personas o a evitar determinadas situaciones.
Quizás dejas de utilizar el transporte público porque temes contaminarte. Puede que rechaces una invitación porque no sabes qué alimentos se servirán o evites quedarte a solas con alguien ante el temor de perder el control y hacerle daño.
En otros casos, el aislamiento no se debe a una evitación concreta, sino al agotamiento que produce convivir diariamente con las obsesiones.
También podrías sentir vergüenza por el contenido de tus obsesiones. Sin embargo, la aparición de un pensamiento intrusivo no significa que estés de acuerdo con él, que te defina o que vayas a convertirlo en una acción.
Todo ello puede afectar a tus relaciones de pareja, familiares, sociales y laborales. Poco a poco, tu vida empieza a organizarse alrededor de lo que el TOC te permite hacer y de aquello que te exige evitar.
Problemas de salud
Si hablamos de cómo afecta el TOC a las personas en la vida cotidiana, es importante hacer referencia a la salud. Y es que algunas compulsiones repetidas pueden provocar consecuencias físicas.
Por ejemplo, lavarte las manos con demasiada frecuencia o utilizar productos agresivos podría producir irritación, heridas o dermatitis.
Igualmente, el TOC también puede llevarte a evitar una consulta médica por miedo a contaminarte, recibir un diagnóstico grave o empezar a obsesionarte con algún dato de las pruebas.
En otras ocasiones, puede ocurrir lo contrario: buscas asistencia médica repetidamente para confirmar que no tienes una enfermedad. Aunque una prueba no muestre ningún problema, la tranquilidad dura poco y aparece una nueva duda:
Esta necesidad de certeza puede llevarte a consultar varias opiniones, examinar continuamente tu cuerpo o buscar síntomas en internet. El problema es que cada comprobación puede calmarte durante un tiempo, pero también reforzar la necesidad de volver a comprobar.
Rigidez
Por último, a la pregunta cómo es vivir con TOC también debemos hablar de la rigidez. Esta aparece cuando necesitas que las cosas sucedan de una forma determinada para sentir que están bien, son seguras o se han completado correctamente.
Es posible que necesites seguir una secuencia concreta para prepararte, trabajar u ordenar determinados objetos. Si algo interrumpe ese proceso, puedes sentir ansiedad y verte obligado a comenzar de nuevo.
La rigidez también puede aparecer a través del perfeccionismo. Quizás dedicas demasiado tiempo a una tarea porque cualquier pequeño error te parece inaceptable.
Revisas un correo varias veces antes de enviarlo, pospones decisiones por miedo a equivocarte o evitas asumir nuevas responsabilidades porque no tienes la seguridad de hacerlo todo perfectamente.
Esta rigidez puede generar dificultades en el trabajo, los estudios o las relaciones. También puede complicar la adaptación a cambios, imprevistos y situaciones que escapan a tu control.
Conclusiones sobre cómo es vivir con TOC
Para terminar, la respuesta a la pregunta cómo es vivir con TOC se puede resumir en que puede quitarte tiempo, limitar tus relaciones, interferir en el cuidado de tu salud y hacer que necesites controlar situaciones que no siempre se pueden controlar.
En cualquier caso, no debes acostumbrarte a vivir con TOC. Como hemos visto, esto te llevaría a tener una calidad de vida deficiente, a malvivir o sobrevivir con este trastorno.
Lo importante es entender que el TOC y los síntomas tienen solución. Puede tratarse sea del tipo que sea. Hoy en día el tratamiento TOC es efectivo y te ayuda a enfrentar el estímulo temido.
Hablamos de la terapia de Exposición con Prevención de Respuesta o terapia EPR. Esta será clave para dejar de responder con compulsiones. El objetivo es que puedas recuperar las actividades y decisiones que el TOC ha ido condicionando, sin esperar a tener una certeza absoluta para seguir adelante.

