Surfear una crisis de TOC significa aprender a dejar que las olas de pensamientos obsesivos pasen sin luchar contra ellas, observándolas con neutralidad y sin realizar compulsiones. No se trata de eliminar los pensamientos, sino de cambiar la forma de relacionarse con ellos para que pierdan fuerza.
En este artículo, te contaré bajo mi experiencia como psicólogo especialista en TOC algunos ejemplos reales, qué estrategias usar durante las crisis y por qué el verdadero objetivo no es evitar la marea, sino entrenar la mente para mantenerse firme cuando llegue.
En este sentido, una de las metáforas que suelo usar con mis pacientes es «Observar los pensamientos como si fuera el Océano«. Algunas veces la marea está baja, otras veces está alta, y en ocasiones hay grandes tormentas. Esta imagen no solo nos ayuda a comprender las crisis de TOC, sino también a relacionarnos de una forma más sana con los pensamientos obsesivos.
¿Qué es una crisis de TOC?
Antes de nada, es importante aclarar qué es una crisis de TOC. Como decíamos al inicio, se trata de un tiempo en el que las obsesiones pueden aumentar en frecuencia o intensidad. Y con ellas el malestar y la necesidad de realizar compulsiones.
Lo que puedes sentir es que aparecen pensamientos que te llevan a hacer algo para reducir esa intensidad o malestar. Por ejemplo, si sufres TOC de comprobación, puedes sentir que necesitas revisar más veces si ha cerrado la puerta.
En este sentido, siguiendo con la metáfora del océano, podríamos decir que una crisis de TOC es uno de esos momentos en los que la marea sube. Hay más oleaje y mantenerse sobre la tabla puede resultar más difícil.
Sin embargo, que la intensidad del TOC aumente en un determinado momento no significa que todo el trabajo hecho anteriormente haya desaparecido.
¿Cómo sé si estoy atravesando una crisis de TOC?
Aunque cada persona vive el proceso de forma diferente, hay algunas señales que pueden ayudarte a entender que estás ante una crisis de TOC. Estas son:
- Notar que las obsesiones aparecen con mayor frecuencia. Hablamos de pensamientos que antes no te molestaban y ahora te molestan y atrapan tu atención.
- Aumentar la urgencia por realizar compulsiones. Por ejemplo, comprobar, repetir determinadas acciones, evitar ciertas situaciones o buscar información.
No obstante, más que fijarte en que vuelven a aparecer los pensamientos obsesivos, deberías prestar atención a cómo respondes ante ellos.
Tener un pensamiento no es lo mismo que volver a quedar atrapados en las dinámicas que mantienen el TOC.
¿Por qué aparecen las crisis de TOC?
Ahora bien, una cuestión que preocupa mucho en torno a este tema es por qué aparecen las crisis de TOC.
Y la verdad es que debes saber que la intensidad de las obsesiones y compulsiones puede fluctuar a lo largo del tiempo y existen momentos en los que los síntomas pueden hacerse más presentes.
Así, momentos de estrés, cambios importantes, situaciones de incertidumbre u otras situaciones relacionadas pueden hacer que determinados pensamientos capten nuevamente tu atención.
Pero cuidado, también puede ocurrir sin que encontremos una explicación clara. Y aquí es importante evitar caer en el bucle de intentar descubrir la causa. Si lo haces, puedes estar yendo directamente a otro elemento que termine en TOC.
Mi recomendación es que no necesitas conocer el motivo exacto por el que cada ola es más grande que la anterior para aprender a surfearla. Solo necesitas aprender cómo responder cuando esa ola llega.
¿Una crisis de TOC significa que he recaído?
Antes de explicar cómo surfear las crisis de TOC, debes saber que si te llegan a suceder, no significa que hayas vuelto a recaer.
Esta confusión es bastante habitual. Y es que si llevas un tiempo sintiéndote mejor y de repente vuelven los pensamientos que te generan malestar, puedes llegar a pensar que has recaído. Y lo peor es que esto, a su vez, puede generar todavía más ansiedad.
Así que, es importante tener en cuenta que el progreso en el TOC no tiene por qué ser lineal. Puede haber momentos en los que las obsesiones tengan poco peso y otros en los que aparezcan con mayor intensidad.
Por eso, nuevamente, lo mejor no es medir la evolución por el número de veces que aparecen. Lo ideal es medirla por la forma en que respondes a este tipo de situaciones.
El objetivo no es conseguir que nunca vuelva a aparecer una ola. Es desarrollar las herramientas necesarias para que, cuando aparezca, no vuelva a arrastrarte como antes. Y aquí es donde cobra importancia el aprender a surfear una crisis de TOC.
Surfeando una crisis de TOC
El objetivo es NO RESISTIRSE A LAS OLEADAS. Si te resistes te llevan por delante, (cuanto más resistencia mayor intensidad de la obsesión), pero si dejas que esas oleadas de crisis de TOC fluyan, acompañándolas, puedes tolerar cuando la marea esté alta, baja o incluso cuando haya grandes tormentas.
Imagínate que «surfeas con las olas» y, cuando la mente esté «ocupada» con esos pensamientos, solo deja que la tormenta pase porque la marea baja siempre llega de nuevo.
¿Cuál es el verdadero objetivo de surfear una crisis de Toc?
En TOC PURO, como por ejemplo el TOC de daño o el TOC de escrupulosidad, cuando hay tormentas (flujo intenso de pensamientos obsesivos), el afectado suele «agobiarse» e interpretar dichos pensamientos como «Recaídas«, lo cierto es que la mente no siempre está igual
El objetivo jamás es que no lleguen pensamientos. Eso no es realista. La clave está en aprender a manejarlos adecuadamente.
De esa forma, se entrena la mente hasta que los síntomas (Obsesiones) remitan (Disminuyan hasta desaparecer).
Con práctica, el sistema nervioso se regula y los síntomas remiten. Es un proceso de entrenamiento: cuanto más surfeas, más capaz eres de mantenerte en la tabla.
Estrategias para surfear una crisis de TOC
Llegados a este punto, es importante contar con herramientas concretas que nos ayuden a sostenernos durante una crisis de TOC. No se trata de hacer desaparecer los pensamientos, sino de responder a ellos de una forma distinta, más consciente y menos reactiva.
A continuación, te presento algunas estrategias clave para atravesar estos momentos con mayor estabilidad emocional.
- Observar sin juicio. Entrena la observación neutral. Nota el pensamiento sin calificarlo de bueno, malo, peligroso o urgente. Di mentalmente: “Aquí está de nuevo este pensamiento”. Nada más. La neutralidad debilita su poder.
- No realizar compulsiones. Aunque cueste, no realices la compulsión. Sabemos que aliviará momentáneamente, pero en realidad refuerza el ciclo. Cuanto más toleras la incomodidad, más se debilita la asociación entre obsesión y compulsión.
- Técnicas de anclaje. Usa anclajes sensoriales: toca una textura, escucha sonidos a tu alrededor, observa detalles visuales. Todo lo que te devuelva al presente ayuda a no dejarte arrastrar por la tormenta mental.
- Afirmaciones racionales. Frases como: “Esto es una ola, y pasará”. “Puedo estar incómodo sin actuar”, “No necesito creer lo que pienso.”
Conclusión: Surfear es entrenar la mente
Surfear una crisis de TOC no significa eliminar el malestar, sino aprender a relacionarse con él de otra manera. Cada vez que eliges no resistir, no realizar la compulsión y observar con neutralidad, estás entrenando tu mente.
Como todo entrenamiento, al principio cuesta, pero con el tiempo y práctica, se vuelve más natural. La marea alta puede ser intensa, pero no es permanente. Y tú no eres tus pensamientos, eres quien aprende a surfearlos.

